Nos quedaron a deber


rODRIGO cORNEJO


Me llamo Rodrigo Cornejo y soy candidato independiente a diputado federal por el distrito 10 de Jalisco. Escribo estas líneas porque creo firmemente que ellos nos quedan a deber. Simplemente no salen las cuentas. La Cámara de Diputados es ese espacio de donde salen las fotos de personas en traje bostezando, riendo inexplicablemente o cuchicheando mientras se aprueban leyes que afectan la vida de todos los mexicanos. Es por eso que contar algo que sucedió en San Lázaro es vital para saber por qué urge empezar a arreglar ese espacio que es de todos los mexicanos, no de ellos.


Estos últimos meses hemos visto cómo los partidos que dicen ser oposición (a pesar de que ahora van juntos) no solamente son cómplices del Pacto por México, sino que no han podido o no han querido evitar que se legisle fast-track, a última hora. Ellos están produciendo leyes de poca calidad que dañan nuestra democracia.


Hablemos, por ejemplo, de la famosa “Ley Chayote”. Aprobada con 205 votos a favor, 168 en contra y cero abstenciones, esta ley permite que el gobierno siga promocionando sus logros gastando grandes cantidades de dinero de nuestros impuestos. El Instituto Belisario Domínguez ha dicho que esta ley define “de manera vaga los contenidos permitidos y no permitidos, no se establecen mecanismos ex ante de contratación de publicidad, lo cual permite que continúe el gasto por encima de lo programado.”


Esta advertencia cobra mucho sentido a la luz de la noticia de que la SEP gastó casi 2000 millones de pesos en publicidad cuando no tenía dinero programado para ello, y a costa de dedicar presupuesto para la capacitación de maestros. Esta ley está mal hecha a propósito, permite el derroche y la promoción personal de funcionarios. Tan solo en 2017, estaba programado un gasto de mil 700 millones de pesos para la difusión de actividades gubernamentales; sin embargo, el gobierno federal gastó más de 7 mil 800 millones. En 2016, se asignaron 4 mil 580 millones de pesos, pero el gasto se elevó a 10 mil 698 millones. Eso significa que en 2016, el gobierno se gastó 35 veces más en promocionar su imagen y supuestos logros que lo que gastará este año en su Programa Nacional de Prevención del Delito.


Las prioridades de gasto están al revés. Se aprobó con la aplanadora del PRI y los partidos que tradicionalmente votan con el PRI, pero hay cosas interesantes que vale la pena saber acerca de quienes votaron a favor de esto y quienes permitieron que una ley así fuera realidad.


Hubieran bastado 38 votos más en contra para detener esta ley. A esta sesión faltaron 17 diputados federales del PAN, 15 del PRD, 3 de Movimiento Ciudadano y 10 de MORENA. Todos ellos se asumen como oposición al gobierno actual. Juntos, sumarían 45 votos. Esos faltistas pudieron haber detenido esa ley que daña nuestra democracia.


Yo creo que esas ausencias demuestran que es en el día a día, en las votaciones y en el trabajo de un diputado federal, en donde se demuestra si realmente se es oposición real y presente en los momentos importantes, esos en los que se deciden leyes tan nocivas como la Ley Chayote.


Ya sabemos lo obvio: al final de cada sexenio los diputados federales legislan mal, de espaldas a las personas y de prisa. Muchas personas y colectivos advirtieron acerca de lo peligroso de la Ley Chayote. Por eso, las personas queremos recuperar la Cámara de Diputados para comenzar a hacer de ella un espacio digno y a la altura de todos los mexicanos.

Es urgente y necesario que todos los diputados federales adopten los siguientes compromisos de ahora en adelante, para que podamos saber qué y cómo legislan. Urge también hacerlos ley para que no sean opcionales:




¿Por qué un diputado federal debe de tener una agenda abierta?

Hay cientos de grupos de interés que se acercan a cabildear con nuestros diputados federales todo el tiempo y por eso necesitamos conocerlos. Muchos de estos grupos de interés son legítimos, tienen buenas propuestas y buenas intenciones. Pero otros buscan comprar votos de diputados federales con promesas de negocios, regalos o sobornos. Es hora de saber qué está haciendo tu diputado federal fuera de la Cámara, cuando se reúne con cualquier persona para hablar de su labor legislativa. También, una agenda abierta nos permitiría saber en dónde estaba un diputado federal cuando se ausentó durante una votación.


¿Por qué razonamiento del voto?

Levantar la mano o presionar un botón para votar no es difícil. Es hora de subir el nivel de exigencia para que todos los diputados federales estén obligados a justificar y explicar su voto. Esto cobra especial importancia por lo que dije hace unas líneas: muchas veces hemos visto votos inexplicables o votos que, por sabiduría popular o intuición, sabemos que van en contra del interés público. Obligar a que todos los legisladores publiquen el razonamiento de todos sus votos demostraría la calidad de su trabajo o en muchos casos, la falta de ella.


Rendición de cuentas permanente

La impunidad está presente en todo México y también los diputados federales gozan de una vida política en donde sus decisiones no tienen consecuencias. Debemos de establecer una rendición directa de cuentas con los electores para que los diputados dejen de ser esas personas que, una vez electas, no vuelven a sus distritos de origen para explicar a sus representadosy a todas las personas por qué votaron lo que votaron y en qué han estado trabajando.


Los diputados federales van a seguir pasando iniciativas. Sin importar quién sea electo presidente en 2018, estarán encargados de aprobar su gasto en publicidad, prevención del delito, seguridad pública y muchas cosas más. También, serán la primera línea de defensa para que nadie tenga un cheque en blanco. Por eso, hay que recuperar nuestra Cámara de Diputados. Nunca más debemos permitir que se quede sin respuesta la pregunta ¿Dónde estaba mi diputado en esa votación que fue tan importante para México?