NUESTRA UTOPÍA.

oswi ramos


Desde que se comenzó la candidatura independiente de Pedro Kumamoto en 2015 y a raíz de que la ley electoral en nuestro país permitió esta nueva forma de representación política, la frase: “has escuchado hablar de Pedro Kumamoto y las candidaturas independientes” ha sido la constante de cientos de personas en todo el Estado; personas que de manera genuina han salido a ocupar las calles, decididos a tomar la política en sus manos.


Específicamente en el distrito 19, uno de los más dinámicos gracias a su diversidad cultural, ganadera y agrícola, la coyuntura política que ha provocado esta nueva modalidad de participación social, ha significado un parteaguas en la manera en que las personas han decidido empoderarse. Empoderamiento que ha venido a contrarrestar a uno de los años más violentos del sexenio Peñista, en donde se han registrado en Jalisco, más de cinco mil asesinatos dolosos, según datos del portal Aristegui Noticias.


Algo ha quedado claro, desde 2015, la constante de cambio ya no son los partidos, es la gente, la participación desde lo colectivo y las ganas de tomar las riendas de un país que se encuentra perdido, drogado y adormecido por el gigante rojo que no deja más que sobras y destrucción a su paso. Destrucción que, como aquel 19 de septiembre del año pasado, la solidaridad de millones de mexicanos demostró al mundo que podemos sacar adelante a una nación. Ahora el sismo es social, político y económico y estoy seguro de que en el momento en el que nos encontramos volveremos a alzar los puños callando a la política tradicional; una política vieja, que nos ha dejado de lado y con una deuda histórica casi irrecuperable.


Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, decía que la utopía era aquella visión que nos permite seguir caminando en pro de nuestros sueños. Una utopía que hoy buscamos, incansables, como aquellos primeros nativos mexicanos en busca de la gran Tenochtitlán, pero que ahora la ciudad es simbólica, son derechos, libertades, expresiones y un sentimiento de pertenencia que se nos ha ido arrebatando desde hace más de 500 años. Esta utopía nos invita a caminar las calles de lo imposible, es decir, esas calles en las que las personas eligen como ser representadas, una representación horizontal, en la que existan condiciones de democracia real y que desde lo colectivo generemos una dinámica social en la que todas y todos seamos centro del debate.


Wikipolítica se ha vivido en nuestras calles, los jóvenes se han decidido a salir en busca de nuevas formas de comprender y hacer la política; sin miedo han dicho que si es posible que las personas comunes puedan representarnos. Wikipolítica en el sur de Jalisco, es sinónimo de esperanza, de inclusión, de dinamismo, transparencia y pluralidad, es sinónimo de hacer política en espacios públicos, en las calles, lejos de la opulencia, opacidad, del compadrazgo, de la corrupción. Según datos del CESJAL (El Consejo Económico y Social del Estado de Jalisco), en la entidad, cerca del 96% de los jaliscienses creen que actualmente se vive un problema grave de corrupción, percepción que evaluó a los diputados federales, senadores y diputados locales con un índice del 8.7% sobre diez en materia de corrupción.


Como representante de Wikipolítica he sido testigo de cómo las personas nos estamos encontrando, personas libres que estamos en una búsqueda constante para tomar las formas de ganar el futuro. Cuando Pedro Kumamoto ha visitado nuestro distrito, todos nosotros junto a él hemos visitado diferentes municipios en los que vemos la enorme falta de representatividad que existe, a consecuencia de una impunidad que evidencia a un estado con instituciones débiles.




Sírvase todo esto como una invitación al debate, al pensamiento crítico y a que nosotros, como personas libres tomemos la política en nuestras manos.